9 de julio 180, 1B, Córdoba, 500 Argentina,
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Una Nueva Estrategia de Desarrollo para las Américas
AGRADECIMIENTO
El Centro de Derechos Humanos y Medio Ambiente
quisiera expresar su profundo agradecimiento a
la Dra. Sofía Bordenave, sin su colaboración el
presente trabajo no hubiera sido posible.
I. LA
NECESIDAD DE UNA NUEVA ESTRATEGIA DE DESARROLLO
II. DEGRADACIÓN
AMBIENTAL Y SEGURIDAD HEMISFÉRICA
III. MEDIO AMBIENTE, DERECHOS HUMANOS Y
ECONOMIA
VI. PROBLEMAS
SOCIALES CREADOS POR LA DEGRADACION AMBIENTAL QUE IMPORTAN ABUSOS DE DERECHOS
HUMANOS
VII. RELACIONANDO
DERECHOS HUMANOS Y MEDIO AMBIENTE: DE LO FACTICO A LO JURIDICO
Abordamos
en el presente trabajo la relación entre desarrollo, derechos humanos y medio
ambiente con el objeto de plantear los efectos de la degradación ambiental con
respecto al desarrollo de los países y al pleno goce de los derechos humanos en
el continente americano. El mismo se origina en virtud de la resolución 1819
sobre derechos humanos y medio ambiente aprobada
en la tercera sesión plenaria, celebrada el 5 de junio de 2001 en la Asamblea
General de OEA San Jose de Costa Rica[1],
en la que se destaca la importancia de estudiar el vínculo entre el medio
ambiente y los derechos humanos y se encomienda un estudio sobre la
interrelación entre la protección ambiental y el pleno goce de los derechos
humanos. El objetivo es colaborar con la Organización de Estados Americanos en
el cumplimiento de la resolución.
La redacción obedece al siguiente ordenamiento lógico: En la parte I se
ofrece una breve reseña sobre el estado de desarrollo de los países pobres de
las Américas y su relación con el medio ambiente y derechos humanos. En la
parte II se analiza la conexión entre degradadación ambiental y seguridad
hemisférica. La parte III se refiere a la relación medio ambiente-derechos
humanos-economía. En la parte IV se relata las acciones más recientes de
diferentes organizaciones internacionales que reflejan el reconocimiento de la
comunidad mundial del vínculo derechos humanos-ambiente. En la parte V se
presentan algunos aspectos de la degradación ambiental y su impacto en el uso y
goce de los derechos humanos. En la parte VI se ejemplifica sobre los problemas
sociales generados por la degradación ambiental que importan violaciones a los
derechos humanos. En la parte VII se discute cómo abordar la realidad fáctica
del vínculo derechos humanos-medio ambiente desde una perspectiva jurídica y
finalmente en la parte VIII se sugiere un plan de acción para dar cumplimiento
a la resolución 1819 en el seno de OEA continuación de éste se elaboran las
conclusiones.
Nota: El presente trabajo se acompaña de dos
anexos a) Texto Resolución1819 (XXXI-O/01),
y b) memo del Centro de Derechos Humanos y Medio Ambiente ”Propuesta para la adopción de legislación interamericana
de derechos humanos y medio ambiente”.
La incorporación de las dimensiones social y medio ambiental a las
estrategias de desarrollo es un imperativo para los países americanos. Esto ha
quedado claramente evidenciado en las últimas décadas, en las que la degradación
de los hábitats, el descontento, la violencia y la desigualdad social
crecientes están cuestionando los modelos de desarrollo económico adoptados.
El número de pobres en América Latina se incrementa año a año. Según
estimaciones del Banco Mundial, el número de personas que vivían con menos de
un dólar diario era de 78.2 millones en 1998, y de 63.7 millones en 1987. Es
decir que en una década aumentaron en quince millones los pobres en América
Latina y el Caribe[2]. Por otra
parte América Latina es la región que presenta la mayor desigualdad del mundo
en materia de ingresos (BID, 1998-1999)[3].
La pobreza tiene consecuencias sociales y jurídicas porque cuando las
privaciones son extremas los derechos devienen abstractos.[4]
A escala mundial, en numerosas ocasiones[5],
se ha señalado que la pobreza importa la violación de derechos humanos
fundamentales y en la actualidad, la ambiciosa meta planteada por Naciones
Unidas y el Banco Mundial de erradicar la pobreza, se ha convertido en un tema
prioritario aún en el marco de otros organismos que tradicionalmente no se
ocupaban en forma directa de este problema, como la OMC y el FMI.
De la misma forma, la comunidad internacional ha tomado conciencia
acerca de la relación entre degradación ambiental y abusos de derechos humanos,
y su crítica influencia con respecto al bienestar y desarrollo de los pueblos.
Está claro que las situaciones de pobreza y abusos de derechos humanos se ven
potenciadas por la degradación medio ambiental porque la degradación ambiental:
·
genera pobreza: el agotamiento de los
recursos naturales provoca, desempleo y emigración a las ciudades. En el sur de
Honduras, por ejemplo, la degradación del hábitat producida por la erosión de
tierras forzó a los pobladores a emigrar hacia el norte. La mayoría de estos
trabajadores no era inmune a la malaria lo que provocó un incremento de los
casos de malaria de 20,000 en 1987 a 90,000 en 1993. [6]
·
afecta el uso y goce de derechos humanos fundamentales. Las condiciones del medio ambiente contribuyen en gran medida a las
enfermedades contagiosas, que cada año causan entre 20% y 25% de las
defunciones en todo el mundo. De los 4,400 millones de personas que viven en
países en desarrollo, casi un 60% carecen de saneamiento básico, casi un tercio
de esas personas no tienen acceso al abastecimiento de agua no contaminada[7]
·
crea problemas nuevos como el de refugiados
ambientales: Los refugiados ambientales tienen notables consecuencias
económicas, socioculturales y políticas. Actualmente, los países desarrollados
pagan cada año 8,000 millones de dólares para acoger a los refugiados, lo cual
representa un séptimo de la asistencia exterior aportada a los países en
desarrollo.[8]
·
profundiza severamente problemas ya existentes que sufren países
desarrollados y en desarrollo. La contaminación del
aire, por ejemplo, se cobra cada añoentre 2,7 millones y 3,0 millones de vidas,
un 90% de ellas en el países en desarrollo. La contaminación de la atmósfera
perjudica a más de 1,100 millones de personas y se cobra cada año un número de
vidas estimado en medio millón en las ciudades; casi un 30% de esas defunciones
ocurren en países desarrollados.
El hemisferio americano tiene una
rica tradición en la defensa de los derechos humanos. Sin embargo, el
desarrollo del derecho medio ambiental a escala regional aún presenta
considerables flaquezas en especial en relación a su aplicación y exigibilidad.
El Protocolo de San Salvador[9]consagra
el derecho a un medio ambiente sano[10]
y numerosos países de la región incorporaron a sus constituciones
prescripciones relativas a la tutela del medio ambiente[11]
reconociendo en su derecho interno el vínculo entre derechos humanos y medio
ambiente. Sin embargo la realidad demuestra que es imperativo una mayor
cooperación regional a fin de lograr avances significativos en esta dirección.
El carácter transfronterizo de la
degradación ambiental hace absolutamente necesario el concurso de las
voluntades de los Estados. La cooperación interestatal es la herramienta más
efectiva para afrontar esta problemática.
La OEA, única organización hemisférica con una rica y
vasta experiencia en la defensa de los derechos humanos, es el ámbito natural
para abordar este vínculo. Las consecuencias de la degradación ambiental en los
derechos humanos, su profundo impacto en el desarrollo de la región, y los
efectos nocivos de esta degradación especialmente sufridos por los pobres, se
extiende como una sombra sobre todos los estados subdesarrollados del
continente americano. Se hace impostergable un nueva estrategia de desarrollo
en el continente, con el fin de lograr una América socialmente más equitativa,
más digna y respetuosa de sus patrimonio natural.
A más de los impactos sobre los derechos humanos de la
degradación ambiental, cabe mencionar también que la degradación ambiental
tiene importantes connotaciones políticas que irán acentuándose en el futuro
América Latina y el Caribe es considerada: “La región con el excedente ecológico más alto del mundo, con 3,93
unidades de superficie por persona, debido a su alta disponibilidad biológica
natural (6,39 unidades)” [12]
El desarrollo económico del continente americano depende
fundamentalmente de sus recursos naturales cuya conservación se convierte en
una cuestión estratégica de primer orden. A modo de ejemplo podemos mencionar:
Biodiversidad
La mayoría de los productos farmacéuticos más eficaces
del mundo, 42% de las principales drogas más compradas, derivan de compuestos
de plantas o animales que se encuentran con frecuencia en climas tropicales,
donde la diversidad biológica es mayor. El mercado global de productos
farmacéuticos derivado de recursos genéticos está valuado en US$75 a US$150
billones.[13] En el
período 1990-1995 se perdió un 3% de la cubierta forestal. En el lapso 1988-1997,
el Brasil perdió unas 15 millones de hectáreas de zonas boscosas, según el
informe GEO-2000. La pérdida de la cubierta forestal amenaza la diversidad
biológica de la región. De continuar las aceleradas tasas actuales de
deforestación, y si no se hace nada al respecto, sería posible que en los
próximos 50 años desapareciera el último bosque tropical primario.
Los recursos hídricos
Mientras en los últimos 70 años la población mundial se ha triplicado,
la utilización de agua se ha multiplicado por seis. En todo el mundo, se
utiliza un 54% del agua dulce disponible anualmente y dos tercios se destinan a
la agricultura. Hacia 2025 esa proporción podría aumentar hasta el 70%, debido
exclusivamente al crecimiento de la población o—si el consumo per cápita
llegara en todos los países al nivel alcanzado en los países más
desarrollados—, al 90%. En el territorio americano se encuentran algunas de las
mayores reservas hídricas del mundo.
La competición para obtener suministros cada vez más escasos de agua incrementa
la probabilidad de que estallen conflictos internacionales (tanto económicos
como militares) a raíz de la calidad del agua y las instalaciones para
encauzarla. Hay más de 200 sistemas fluviales que atraviesan fronteras
nacionales. Hay 13 ríos y lagos importantes compartidos por 100 países.[14]
Si se tienen en cuenta elementos tales como la relación costo-beneficio [15]en
los procesos de degradación ambiental o la posibilidad de atender a las
necesidades de un planeta cada vez más poblado y con sus recursos naturales en
franco y acelerado proceso de agotamiento, (la
población humana excedió la capacidad de sustentación del planeta en el año
1978, en el 2000 esta capacidad fue excedida 1.4 veces)[16],
se llega a la conclusión de que la incorporación de la dimensión medio
ambiental y social a las concepciones de desarrollo y la protección jurídica
del medio ambiente en relación a los derechos humanos no son sólo cuestiones
éticas; se transforman también en problemas de supervivencia.
Ante la clara evidencia de que el crecimiento económico no frenó la
pobreza del Tercer Mundo, ni detuvo la degradación y contaminación ambiental
del Primer Mundo, las naciones están en proceso de reconsiderar la relación
entre economía y ecología.
Así, a la postura sostenida tradicionalmente del crecimiento económico a cualquier precio, le ha seguido una idea
más integral de desarrollo, que no atiende sólo al aspecto económico, sino que
considera otros elementos, tales como la dimensión humana de la economía y la
dimensión medio ambiental. El paradigma de esta concepción es la idea de
desarrollo sustentable:
“En este contexto se considera que
el desarrollo sustentable persigue el logro de tres objetivos esenciales: un objetivo puramente económico, la
eficiencia en la utilización de los recursos y el crecimiento cuantitativo; un objetivo social y cultural, la
limitación de la pobreza, el mantenimiento de los diversos sistemas sociales y
culturales y la equidad social; y un
objetivo ecológico, la preservación de los sistemas físicos y biológicos
(recursos naturales lato sensu) que
sirven de soporte a la vida de los seres humanos.”[17]
Sin
embargo, pese a la tendencia mundial a reformar las concepciones sobre
desarrollo, todavía la gran mayoría de las naciones americanas sufren las
consecuencias de políticas económicas nacionales e internacionales, que las han
colocado en situaciones de extrema pobreza, generando problemas de degradación
ambiental y abusos de derechos humanos.
La explotación irracional de recursos no renovables, el escaso o nulo
control sobre las variables ambientales de la producción y el consumo, la
exportación de cargas ambientales de los países industrializados a los países
en desarrollo, el transporte de sustancias tóxicas, la exportación de productos
químicos declarados tóxicos en países industrializados, la disminución de
estándares ambientales por parte de empresas multinacionales y la imposición de
doble estándares, son ejemplos del detrimento que están sufriendo los recursos
naturales y los habitantes de los Estados Americanos.
La falta de legislación y control
adecuados, convierten al territorio americano en un “paraíso de la
contaminación”, empresas que en sus países de origen se ajustan a estrictas
normativas ambientales polucionan los ríos y la atmósfera sin que esto les
acarree ninguna consecuencia jurídica. Lo que aún más preocupa de estas
acciones destructivas es que en muchos casos tales contaminaciones resultan en
gravísimas consecuencias para poblaciones humanas, que sufren trágicas
enfermedades directamente vínculadas a la degradación de su ambiente con
altísimos costo económicos para el Estado.
Estudios de costo-benficio
realizados en Asia y Latinoamérica demuestran que generalmente el daño de la contaminación
es injustificablemente alto, dado el bajo costo de evitarlo. Más acciones son
necesarias en tres ámbitos: reformas regulatorias, reformas sobre políticas
económicas, y mejor gestión ambiental en empresas.[18]
En casos donde las economías nacionales
no se encuentran en condiciones de afrontar los grandes costos de
infraestructura que demandan los problemas de degradación ambiental se acentúan
las situaciones de abuso de derechos humanos:
El Costo de los
Impactos en la Salud Debido a la Contaminación Urbana en América Latina[19]
Costo Anual de
los Impactos en la Salud (millones de US$)
|
País |
Area
Considerada por el Estimado |
Contaminación
del Agua |
Contaminación
del Aire |
|
Brasil |
Nacional |
130-389 --- |
--- 2.4 - 3.5 |
|
Sao Paulo, Río de Janeiro y Cubatao |
|||
|
Chile |
Santiago |
96-149 |
100 |
|
Colombia |
Bogotá |
16.9 |
4.9 - 15.6 |
|
Ecuador |
Quito |
133 |
57 |
|
México |
Nacional |
3,600 |
--- 1,077 |
|
Ciudad de México |
|||
|
Perú |
Nacional |
500 – 1,000 |
--- |
A los problemas
de la extracción de recursos no renovables, la contaminación provocada por
empresas multinacionales y las dificultades económicas e institucionales para
afrontar los costos de la degradación ambiental los países en desarrollo deben
soportar los efectos del consumo desmesurado de las naciones industrializadas:
El consumo en los países industrializados tiene
efectos directos sobre el mundo en
desarrollo. Por ejemplo, casi 1,000 millones de personas residentes en 40
países en desarrollo corren riesgo de perder el acceso a su fuente principal de
proteínas, el pescado, a medida que la pesca excesiva impulsada por la demanda
de forrajes y aceites por parte de los países industrializados agrega presión a
las existencias de peces, ya diezmada. Y las 111 millones de personas que se
agregarán a la población de los Estados Unidos en los próximos 50 años
aumentarán la demanda de energía en cantidades superiores al nivel actual de
consumo de energía de los países de África y América Latina combinados. Un niño
que nazca hoy en un país industrializado agregará durante el curso de su vida
al consumo y a la contaminación más que 30 a 50 niños nacidos en países en
desarrollo.[20]
Los
Estados no pueden emprender aisladamente el camino al desarrollo, los acuerdos
regionales y la cooperación en materia económica y medio ambiental son claves
para lograr resultados a corto plazo. Tampoco puede ser planteada una idea de
desarrollo al margen de las personas, los países que mayor estabilidad
económica han tenido son los que mantienen menores índices de desigualdad,
donde está abierta la participación democrática y los beneficios económicos se
han extendido a toda la población. [21]
El crecimiento económico al margen de
las personas no es desarrollo. Proteger los recursos ambientales y velar por el pleno
respeto de los derechos humanos económicos sociales y culturales no es frenar
el progreso económico o tecnológico, sino extender sus beneficios a toda la
población en el presente y posibilitar el de las generaciones futuras.
En la última década la comunidad mundial ha comenzado a tomar conciencia
sobre el vínculo entre derechos humanos y medio ambiente la importancia que
tiene el medio ambiente para el goce pleno de los derechos humanos.Pocos son
los temas que vienen ocupando tanto espacio en la agenda internacional
contemporánea como los que componen este binomio. Derechos Humanos y Medio
Ambiente se encuentran íntimamente relacionados entre sí, y configuran, el
denominador común del gran ciclo de Conferencias Mundiales de este final de
siglo desencadenado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente y Desarrollo Rio de Janeiro 1992), la II Conferencia Mundial de
Derechos Humanos (Viena 1993), la Conferencia Internacional sobre Población y
Desarrollo (Cairo 1994), la II Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Asentamientos Humanos (Hábitat II, Estambul 1996).
La
presente sección ejemplifica algunas de las acciones de distintas organizaciones
internacionales ante el reconocimiento de este vínculo.
Naciones
Unidas
A mediados
de la década de 1990, reconociendo la urgencia e importancia de profundizar el
vínculo entre derechos humanos y medio ambiente, y de explorar formas de lograr
una mejor colaboración y armonización y complementar agendas entre diferentes
instituciones de Naciones Unidas avocadas a ambas temáticas, la ONU creó un Relator Especial sobre Derechos Humanos y
Medio Ambiente. El relator projdujo un importante informe que lleva su nombre
(The Ksentini Report), en el que ofreció un marco teórico, temático, y práctico
para la vinculación de los campos de derechos humanos y medio ambiente. [22]
En el
ámbito jurídico, Naciones Unidas reconoció que una de las deficiencias más
notorias es la intregración jurídica de ambos campos. El derecho internacional
ambiental y el derecho internacional de los derechos humanos, que nos brindan
las herramientas básicas para lograr un efectivo abordaje del problemos
humano-ambiental, permanecen sumamente aislados entre sí.
En el
ámbito programático, el desafío principal que surgió del Informe Ksentini es
lograr que el Alto Comisionado de Derechos Humanos pueda complementar su labor
de protección y promoción de los derechos humanos con la labor mundial del
Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En este sentido, es
menester que ambas instituciones analicen sus respectivas agendas y busquen
puntos comunes en los que pueden colaborar.
Finalmente,
en el ámbito político, se necesita apoyo de los estados para crear los espacios
necesarios, tanto institucionales como políticos, para asegurar que estas
agendas se puedan aproximar. Claro está que esto requiere de un apoyo económico
y voluntad política para desarrollar las nuevas agendas que del proceso surgan.
Mientras
este terreno se exploraba con mayor detenimiento, los Estados identificaron que una de las necesidades más urgentes era
el de controlar el movimiento transfronterizo de residuos tóxicos, y para este
fin, se creo un nuevo Relator Especial dedicado a esta problemática.
Asi es que,
a petición de los Estados la misión del Relator Especial sobre Derechos Humanos
y Medio Ambiente se concentró en el movimiento ilícito transfronterizo de
residuos tóxicos. Más recientemente, Naciones Unidas ante el requerimiento de la Comisión de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas, y apoyado en su más alto nivel por El Alto Comisionado de
Derechos Humanos y el Director del PNUMA, en vista a la próxima Segunda Cumbre
de la Tierra sobre Desarrollo Sustentable, que tendrá lugar a mediados del
2002, se está analizando cuáles han sido los avances con respecto a la
promoción y protección de derechos humanos y del medio ambiente en la
implementación de la Agenda 21.
En este
nuevo esfuerzo, Naciones Unidas ha solicitado a 25 expertos mundiales en
derechos humanos y medio ambiente[23],
que propongan recomendaciones concretas para los estados a fin de avanzar esta
agenda en el futuro. La reunión de expertos tuvo lugar en enero del 2002 y
entre las recomendaciones, se incluyen: el fortalecimiento de constituciones y
leyes locales e internacionales, la extención de Convenciones como la
Convención Europea de Aarhus sobre Participación a otros países y regiones, la
colaboración y armonización programática entre instituciones ambientales y de
derechos humanos, y el intercambio y presencia de personal de las instituciones
de Naciones Unidas abocadas a derechos humanos y ambiente.
El próximo
paso en el Alto Comisionado y en la PNUMA, es lograr le implementación de su
colaboración institucional. En este sentido, el apoyo político en esta
dirección que pueda surgir de la Segunda Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sustentable de este año en Johannesburgo, así como el trabajo de OEA en esta
área será fundamental.
Programa
de Naciones Unidas por el Desarrollo (PNUD)
El
PNUD ha incorporado la dimensión ambiental a sus acciones y desarrolla diversos
programas en este sentido:. Por medio
del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), el PNUD está ayudando a 100 países a combatir el cambio
climático, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, sin frenar
su ritmo de crecimiento. En los últimos diez años, los recursos destinados a
financiar programas del FMAM/PNUD ascendieron a 1,200 millones de dólares y atrajeron
1,700 millones de dólares de otras fuentes. Estos proyectos han constituído un
poderoso incentivo para el cambio de las políticas nacionales.
Junto con la Oficina
de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y la Sequía (ONURS),
el PNUD ayuda a los países a combatir la desertificación y planificar para el
futuro a fin de prevenir las sequías y el hambre. Y el PNUD apoya la aplicación
del Protocolo de Montreal que protege la capa de ozono terrestre, patrocinando
en 64 países proyectos en virtud de los cuales se eliminan cada año 5,667
toneladas de productos químicos que agotan la capa de ozono[24].
Banco
Mundial
El Banco Mundial ha asumido al medio
ambiente como uno de los puntos clave de su accionar redefiniendo su estrategia
en este sentido. El interés del Banco ha evolucionado de la concepción de “no
hacer daño”, a una proactiva en la promoción de la sustentabilidad ambiental.
El Banco ha desarrollado un programa de
asistencia para el medio ambiente particularizada para alentar la gestión medio
ambiental de los recursos y mejorar las condiciones del medio ambiente de
países en desarrollo. Se aumentó la financiación de proyectos “verdes” mientras
que un gran número de proyectos de su cartera fueron rechazados por sus efectos
adversos en relación al medio ambiente. Por otra parte, reconociendo el vínculo
entre derechos humanos y ambiente, en el Informe del Banco Mundial sobre
Desarrollo Mundial 2000-2001[25]
se mide la pobreza en función de cuatro aspectos: oportunidad, potenciación,
seguridad y capacidades, estos aspectos tienen múltiples determinantes, pero
hay un factor común a todos ellos: la sostenibilidad del medio ambiente[26]
Vinculando la reducción de la pobreza y el
desarrollo sustentable, el Banco está apuntando a identificar formas para
asegurar que el crecimiento económico no se logre a costo del deterioro de
sistemas ecológicos y de comunidades pobres. (la traducción nos pertenece[27])
Banco Mundial, 2002[28]
Organización Mundial de la Salud
La OMS formuló
una estrategia global para salud y medio ambiente que provee un marco de
trabajo para el cumplimiento de tres objetivos:
lograr una salud
sustentable para todos, proveer un ambiente favorable a la salud, y educar a
individuos y a instituciones sobre su responsabilidad de asegurar la salud y
ambiente sano. (la traducción nos
pertenece)[29]” (Adriana Fabra, 2002) [30]
La Organización Mundial de la Salud,
consciente del severo impacto de la degradación ambiental en la salud, ha
creado en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud, un programa
sobre salud ambiental de niños[31]
y está prevista la realización de una Conferencia Mundial sobre las Amenzas
Ambientales en la Salud de los Niños, organizada por la OMS en cooperación con
el U.S. National Institute for Environmental Health Sciences y el U.S.
Environmental Protection Agency, durante el presente año.
La Organización Mundial del Comercio (OMC)
El acuerdo de
Marrakech que establece la Organización Mundial del Comercio en 1994 declara,
en su primer párrafo del preámbulo que los países miembros de la OMC reoconocen
que, “su relación en el campo del comercio y crecimiento económico debe ser
conducida con la visión de mejorar el nivel de vida, [y] asegurar el empleo
pleno ... y al mismo tiempo permitir un
uso óptimo de los recursos mundiales de acuerdo con el objetivo del desarrollo
sustentable, apuntando tanto a proteger como a preservar el medio ambiente”.[32]
(la itálica nos pertenece)
Evidentemente, ya a mediados de la
década del 90, se entendía la importancia de integrar protecciones de los
derechos humanos básicos y protecciones al medio ambiente en todos los ámbitos
del desarrollo. En particular, el de Comercio Internacional, había sido, y
sigue siendo uno de los ámbitos que más cerrado está a la consideración de
temas ambientales y de derechos humanos.
Sin embargo, tanto las negociaciones
para crear la OMC como aquéllas que enmarcaron otros tratados como el TLCAN
(NAFTA), MERCOSUR y más recientemente, el ALCA (FTAA), de alguna manera abordan
esta necesidad.
Si bien las protecciones reales que
se han logrado en estos marcos comerciales son limitadas, lentamente surgen
índices que indican que también estas estructuras terminarán por abordar
seriamente la protección ambiental y los derechos humanos. La reciente reunión
Ministerial que tuvo lugar en Doha demuestra por ejemplo, un gran interés por
parte de algunos Estados y el reconocimiento de la importancia de llevar a cabo
estudios de sustentabilidad ambiental del
comercio. Estos son estudios que no analizan solamente el impacto económico
del comercio, sino que también estudian los efectos del mismo en la salud
humana, en la condición de trabajadores en sectores de exportación, además de
mirar el impacto del comercio en el medio ambiente.
Asimismo se afirmó en Doha que, a
ningún país se le debe prohibir tomar medidas necesarias para proteger la salud
humana, animal o natural. En la práctica, este último compromiso podría ser el
más progresivo de la institución. en el tema medio ambiente Y finalmente, y
desde la perspectiva institucional, la OMC invita la cooperación con el PNUMA y
otras organizaciones inter-gubernamentales ambientales. La Declaración de Doha
declara que los países se abren al intecambio de información entre la OMC y las
Secretarías de otros tratados multilaterales ambientales (TMAs), y a las
negociaciones sobre las relaciones entre las reglas de la OMC y las
obligaciones comerciales asumidas por los países en otros TMAs. Estas
relaciones OMC-TMAs está generando un debate importante en el cual se vuelva a
plantear la importancia y primacía del desarrollo sustentable en el marco de la
OMC.
Finalmente la Declaración encomienda
al Comité sobre Comercio y Medio Ambiente de la OMC a estudiar el efecto de
políticas ambientales en el acceso a mercados, y el etiquetado ambiental para
productos (eco-labeling). El etiquetado es importantísimo en la protección de
la salud humana ya que provee al consumidor de información elemental.
Cabe mencionar que todos los
tratados comerciales regionales, como el MERCOSUR, el ALCA, el NAFTA y otros,
toman las bases y alineamientos fundamentales de las negociaciones de la OMC, y
por lo tanto los avances que se están planteando en este foro, indudablemente
influirán enormemente en el futuro de los comercios regionales.
“El primer
derecho humano es el derecho a tener derechos”[33].
El sistema de
derechos humanos no es una estructura jurídica rígida, sus normas se van
ampliando a medida que surgen nuevos problemas que ponen en peligro la
posibilidad de los seres humanos de alcanzar una vida plena y digna. En nuestra
época uno de los principales problemas es la degradación ambiental.
Dada la complejidad y extensión del
tema, no resulta posible, en el marco de este trabajo, dimensionar de manera
acabada como opera en la realidad el nexo entre derechos humanos y medio
ambiente. Por esta razón, se han escogido algunos casos puntuales con el
objetivo de reflejar, aunque más no sea parcialmente, la gravedad y profundidad
de esta temática.
Derechos fundamentales
Inter Alia, Derecho a la Vida y
Derecho a la Salud:
El derecho a la
vida y a la salud, normas de jus cogens,
consagrados universalmente como derechos fundamentales e inderogables, imponen
a los Estados deberes relacionados con el medio ambiente, tanto en forma de
omisión, ya que los Estados deben abstenerse de llevar adelante acciones que
provoquen degradación ambiental, poniendo en peligro la vida y salud de las
personas, como en forma de acción, puesto que los Estados deben procurar
asegurar condiciones de vida dignas, que implican como mínimo, acceso a agua
potable, una atmósfera sana y una adecuada alimentación.
El derecho a la
vida y a la salud, se ven críticamente afectados por problemas de degradación
ambienta[34]l.
Según se ha calculado,
aproximadamente un 40% de las infecciones agudas de las vías respiratorias, un
90% de las enfermedades diarreicas, un 50% de los trastornos respiratorios
crónicos y un 90% de los casos de paludismo podrían evitarse mediante simples
modificaciones del medio ambiente. [35]
A los llamados peligros tradicionales, que se
relacionan en general con falta de agua potable,
El agua contaminada y el concomitante saneamiento
deficiente se cobran cada año las vidas de más de 12 millones de personas. [36]
desechos,
contaminación atmosférica en lugares cerrados,
La contaminación del aire dentro de las viviendas—el
hollín resultante de la combustión de madera, estiércol, residuos de cultivos y
carbón con fines de cocción de alimentos y calefacción—afecta más de 2,500
millones de personas, en su mayoría mujeres y niñas y, según se estima, se ha
cobrado cada año más de 2.2 millones de vidas, más del 98% de ellas en países
en desarrollo. [37]
propagación de vectores de enfermedad,
La tala de bosques tropicales crea
superficies en que se estancan las aguas de lluvia y donde pueden proliferar
los mosquitos. Cada año, el paludismo se cobra más de un millón de vidas y
produce unos 300 millones de nuevos casos clínicos. [38]
podemos sumarles los peligros
modernos tales como la contaminación atmosférica urbana. Se estima que en San
Pablo y Río de Janeiro, la contaminación del aire causa cada año 4,000 muertes
prematuras. La concentración media de ozono en México D.F. era en 1995 de
aproximadamente 0.15 partes por millón, es decir, 10 veces superior a la
concentración atmosférica natural. [39]
Centro América cuenta con la estadística de mayor uso
de pesticidas por año, sobrepasando los 2 kilos por persona por año. Como
resultado, la cantidad de envenenamientos agudos a causa de pesticidas también
es alto en la region, en algunos casos excediendo 6,000 casos anuales. Se
estima que más de 4 millones de personas en Centro América están expuestas a
pesticidas peligrosos. (la traducción nos
pertenece)[40]
Grupos Vulnerables
Inter Alia, Niños
Los
niños son especialmente vulnerables a los problemas ambientales. Sus sistemas
nerviosos, reproductivos e inmunológicos no están completamente desarrollados.
Esto, sumado al estado dinámico de crecimiento en el que se encuentran los hace
particularmente sensibles a las consecuencias de la degradación ambiental.
La contaminación del aire, del agua,
de la comida y del suelo, y el uso de pesticidas afectan con mayor severidad a
niños de países industrializados y en desarrollo.
En
algunos países, hasta un 45% de los envenenamientos por pesticidas, ocurren en
los niños. En países industrializados, una gran preocupación existe por la
exposición crónica a pesticidas. Un gran número de niños sufren los efectos de
contaminación de plomo, o viven y juegan en lugares próximos a basureros
tóxicos. Estas zonas son calderas de enfermedades y suman por ende un alto
riesgo biológico.[41]
El 20% de las muertes antes de los 5
años se producen por enfermedades respiratorias, (contaminación atmosférica en
lugares cerrados y contaminación urbana); alrededor de dos millones de niños
menores de dos años mueren a causa de diarreas (falta de agua potable y malas
condiciones sanitarias)[42].
Por otra parte las madres
embarazadas, y los fetos son altamente vulnerables a la contaminación.
En un estudio realizado por la Universidad de Carolina
del Norte (Estados Unidos) en febrero de 2001 se comprobó que la probabilidad
de muerte fetal era casi el doble entre las embarazadas de comunidades
agrícolas de California que residen cerca de zonas donde se han rociado algunos
plaguicidas. Las defunciones fueron asociadas a la exposición a esos
plaguicidas durante el primer trimestre de embarazo. [43]
Por
ser relativamente recientes, todavía se desconocen los efectos a largo plazo
que implicarán la convivencia desde temprana edad con la degradación ambiental.
La Convención sobre los Derechos del Niño, en
vigencia desde el año 1990, ha consagrado el derecho de los niños a gozar de un
medio ambiente saludable. Los Estados Partes se comprometieron –inter alia- a: art.24 “combatir las
enfermedades y la malnutrición en el marco de la atención primaria de la salud
mediante, entre otras cosas, la aplicación de la tecnología disponible y el
suministro de alimentos nutritivos adecuados y agua potable salubre, teniendo
en cuenta los peligros y riesgos de contaminación del medio ambiente”;, como
así también a: art.29.“ Inculcar al niño el respeto del medio ambiente
natural.”[44]
Estos son sólo algunos de los ejemplos
del vínculo que existe entre degradación ambiental y el uso y goce de los
derechos humanos a la vida y a la salud. Esta relación degradación
ambiental-derechos humanos se encuentra en todos y cada uno de los derechos
reconocidos por el sistema interamericano. Así por ejemplo, el derecho de
igualdad ante la ley es afectado por la manera desproporcionada en que ciertos
sectores de la población soportan la carga ambiental– lo que llamamos
“discriminación ambiental”-, el derecho al trabajo es afectado por las
condiciones ambientales del ámbito laboral, el derecho de propiedad es afectado
por la degradación ambiental, etc. Entendemos la magnitud que el problema de
degradación ambiental tiene sobre el uso y goce de los derechos humanos. Es
preciso reconocer legislativamente a nivel regional la interdependencia e
indvisibilidad entre derechos humanos y medio ambiente a los efectos de tomar
medidas apropiadas que garanticen el uso y goce de los derechos humanos
fundamentales.
El impacto de las consecuencias de la
degradación ambiental no sólo afecta de una manera nueva el goce efectivo de
los derechos humanos, sino que profundiza severamente en problemas ya
existentes que afectan a la mayoría de las poblaciones, regiones, y países más
vulnerables del mundo imponiendo una tremenda carga para su desarrollo. La
dimensión ambiental de lo derechos humanos se refiere no sólo a la
interpretación ambiental de derechos ya reconocidos sino que además requiere el
reconocimiento expreso de derechos específicos. Legislación a nivel regional
que reconozca esta relación es una herramienta fundamental para promover la
conscientización en esta área, constituye un paso esencial para fomentar
acciones concretas y proporcionará los instrumentos legales, actualmente
inexistentes, para proteger a las víctimas de la degradación ambiental.
La degradación ambiental no sólo
afecta el uso y goce de los derechos humanos sino que también genera problemas
sociales que importan abusos de esto derechos. La siguiente sección ejemplifica
brevemente algunos de estos problemas.
Refugiados ambientales
En 1985 el PNUMA
presentó un informe titulado “refugiados ambientales”, definiéndolos como:
“aquellos individuos que han sido termporariamente desplazados a causa de
peligros naturales o accidentes industriales, que han sido permanentemente
desplazados por grandes proyectos económicos de desarrollo, o que se han visto
obligados a emigrar por el mal procesamiento y depósito de residuos tóxcios.”[45].
Las grandes obras
de infraestructura, la contaminación de aguas de las que depende la
supervivencia de pueblos y los procesos de degradación de suelos, son algunas
de las causas que provocan el desplazamiento forzado de personas
En Haití, la
mitad de las tierras aptas para cultivo ya se perdieron, generando 1,3 millones
de "refugiados ambientales" (en México son 900 mil por año).[46]
El Banco Mundial, estimó que en 1998
había 25 millones de personas desplazadas debido a la degradación del medio
ambiente, cantidad superior a la de refugiados por causa de guerras.
Los refugiados ambientales se
encuentran jurídicamente desprotegidos puesto que la Convención Internacional
sobre Refugiados de 1951 y su protocolo de 1967, no prevén la causal ambiental
como motivante del status de refugiado.
Pérdida de identidad cultural y
lingüística
La identidad
cultural y lingüística de un pueblo se forja, en gran medida, en relación al
ambiente que lo rodea. La modificación dramática del ambiente causado por
procesos de degradación (desertificación, pérdida de biodiversidad,
contaminación de aguas de lagos etc.) o por grandes obras de infraestructura,
(megarepresas, autopistas, instalación de cinturones industriales) coloca a las
comunidades indígenas, culturas minoritarias y a sociedades tradicionales en
general en situaciones críticas. Esta desculturalización implica la pérdida de
la soberanía alimentaria y el patrimonio genético, el olvido de medicinas
tradicionales, la no utilización de recursos naturales para la construcción de
viviendas. Todos estos son elementos que van minando la cultura de los pueblos,
convirtiéndolos en dependientes e ignorantes.
Un medio ambiente
sano es deseable pero no suficiente, la idea de identidad ambiental como
patrimonio de un pueblo o una cultura debe ser introducida para promover el
desarrollo y luchar contra la pobreza. La recuperación, desarrollo y protección
del “know how” de los pueblos americanos con respecto a los recursos naturales
(comida, medicina, vivienda) es imprescindible para el pleno respeto de los
derechos humanos
Aunque, por razones de brevedad, no
resulta posible su estudio en el marco de este trabajo, otros problemas
sociales, originadas en problemas medio ambientales tales como la
discriminación ambiental[47],
la equidad intergeneracional, y la situación de otros grupos vulnerables, como
mujeres, indígenas etc, demuestran la existencia del vínculo y la necesidad de
su concreción jurídica.
A
través de lo expuesto resulta incontestable el hecho de que los problemas de
degradación ambiental afectan el uso y goce de los derechos humanos, agravando
situaciones ya existentes y generando problemas nuevos.
Las
preguntas que cabe formularse a partir de esta premisa son: resulta posible
vincular jurídicamente el derecho de los derechos humanos y el derecho
ambiental, cuales serian las ventajas de esta vinculación y por ultimo cuales
serían las herramientas jurídicas y los ámbitos de efectivización más adecuados
para concretarla.
Factibilidad jurídica
El derecho medio ambiental y el
derecho de los derechos humanos tiene puntos esenciales en común que permiten
crear entre ambos un ámbito de cooperación:
-
Ambas
disciplinas tienen profundas raíces sociales, si bien el derecho de los
derechos humanos se encuentra más afincado en la conciencia colectiva, el
acelerado proceso de deterioro del medio ambiente ha generado también una nueva
“conciencia ambiental”;
-
Creciente
apoyo político desde la Segunda Guerra Mundial[48]:
Sobre todo en el ámbito relacionado a derechos humanos se ha generado una
profusa red jurídica, de alcance universal. En relación al derecho del medio
ambiente, pese a los grandes progresos, existen todavía carencias siendo una de
las más notable, la posibilidad de acceso a la justicia[49].
-
Son
sistemas jurídicos de finalidad con objetivos con consenso universal y con
contenidos variables, abiertos a la realidad y cambios sociales. Los contenidos
de ambas disciplinas deben adaptarse al proceso dinámico de las sociedades, sus
corpus normativos deben acompañar las necesidades de cada época, con el objeto
de lograr sus fines protectivos[50]:
-
Se
desarrollan en el marco del derecho internacional público, la comunidad
internacional ha asumido el compromiso de velar por el cumplimiento de los
derechos humanos y el respeto al medio ambiente. Por otra parte, los fenómenos
de degradación ambiental trascienden las fronteras políticas: son
intrínsecamente universales.
-
La
influencia en la conservación de la paz y seguridad mundiales de estos dos
campos es crítica.
-
La
necesidad de buscar soluciones para los abusos de derechos humanos causados por
degradación ambiental es imperiosa, el camino de estas soluciones estaría dado
por el sistema interamericano de derechos humanos. Esto posibilitaría
incorporar al plano medioambiental principios del ámbito de los derechos
humanos tales como los estándares de no discriminación, la necesidad de participación
social, la protección de los grupos mas vulnerables. Al mismo tiempo, el
sistema de derechos humanos, se vería reforzado por la incorporación de la
temática medioambiental, que permitiría extender el ámbito protectivo de los
derechos humanos y generar soluciones concretas para casos de abusos.[51]
Finalmente, una de las consecuencias más importantes, seria la de otorgar a las
víctimas de degradación ambiental la posibilidad de acceder a la Justicia. El
derecho del medio ambiental, posiblemente por ser de más reciente data, se
maneja sobre todo a nivel interestatal y carece de canales para la
participación de la sociedad civil, individuos y ONGs. Ante la situación actual
de absoluta indefensión de las víctimas de degradación ambiental, al vincular
derechos humanos y medio ambiente se produce un acercamiento de estas víctimas
a los mecanismos de protección de los que goza el derecho de los Derechos
Humanos
A continuación presentamos posibles acciones
para tratar en el seno de la OEA el vínculo derechos humanos y medio ambiente.
El plan de acción tiene tres fundamentos
principales:
1.
Democracia
participativa
Se propone lograr las transformaciones a través
de la plena participación social. Una modificación en la relación hombre-medio
ambiente, u hombre naturaleza requiere una serie de modificaciones en las
conductas de las personas, esto sólo se logrará si estas son informadas e
invitadas a participar en el proceso de cambio. Información, participación y
educación se consideran pilares fundamentales de esta propuesta
2.
Armonización
Institucional
Las acciones que se lleven a cabo no deben
superponerse con otras ya existentes, una coordinación de las instancias que ya
están funcionando en relación al tema a nivel interamericano es fundamental
para lograr efectividad y eficiencia. Una armonización en la relación con otros
sistemas regionales o con el sistema de Naciones Unidas, permitirá el
intercambio de información y acciones más globales.
3. Las acciones propuestas se llevarán a cabo
en el marco de los principios establecidos en la Carta de la OEA y de los
Convenios Interamericanos sobre Derechos Humanos. Los mecanismos y
procedimientos a emplearse deberán tener en cuenta los principios de soberanía,
de no intervención y de igualdad jurídica de los Estados.
Plan de Acción
A)- Creación de un grupo técnico de trabajo, de
naturaleza interdisciplinaria que desempeñe sus funciones en el marco de la
Secretaría Ejecutiva de la Organización de Estados Americanos
Este grupo de trabajo tendrá como objetivos
principales
1.
Recopilación
de Información acerca: a)- situación ambiental en América, en este aspecto será
indispensable el trabajo coordinado con la Unidad de Desarrollo Sostenible y
Medio Ambiente de la OEA,con gobiernos nacionales, grupos científicos, ONGs,
PNUMA y otras Instituciones; b)-degradación ambiental y abusos de derechos
humanos (legislación existente a nivel interno, instituciones nacionales que
estén tratando la cuestión, acciones de organismos internacionales, acciones de
Naciones Unidas, acciones de otros sistemas regionales, ONGs, buenas prácticas,
jurisprudencia, etc.)
2.
Discusión
Pública (en el ámbito de Universidades, magistratura, prensa, empresas,
corporaciones de trabajadores, internet, y especialmente a través de la
estrategia Inter-Americana para la Participación Pública de OEA –ISP-)
3.
Promover
la adopción de acuerdos regionales sobre desarrollo sostenible, derechos
humanos y medio ambiente e incorporar la dimensión de los derechos humanos a
los acuerdos sobre medio ambiente.
4.
Promover la cooperación intergubernametal
para el desarrollo sostenible (sistemas de información interestatales de
riesgos ambientales, planificación conjunta, etc. )
5.
Propuesta
de legislación Interamericana que vincule a derechos humanos y medio ambiente.
6.
Propuestas
de modelos de legislación Interna
B)-
Nombrar un Relator Epecial sobre Derechos Humanos y Medio Ambiente en la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos con el mandato de investigar sobre
abusos de derechos humanos causados por la degradación ambiental en el
continente.
C)
Promover desde la Secretaría General una estrategia clara y concreta
para la colaboración y acción conjunta entre la Unidad de Desarrollo Sostenible
y Medio Ambiente y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de OEA
Los
hechos, los estudos realizados, la situación actual de desarrollo de la mayoría
de los Estados del hemisferio, el reconocimiento de la comunidad internacional,
la importancia para la seguridad hemisférica de los recursos naturales, son
contestes en la existencia del vínculo derechos humanos ymedio ambiente
El
desarrollo sólo podrá ser alcanzado y mantenido en el tiempo a través de un
replanteo de las políticas de protección medio ambientales y de la activa
participación de los individuos en el proceso. Es incuestionable que la
calidad, e incluso la posibilidad, de vida del ser humano depende en gran
medida de su entorno.
Podría argüirse que ya están dados
los elementos jurídicos necesarios para tratar estos problemas, que no hace faltan
más dispositivos legales. Sin embargo, la experiencia en el plano de los
derechos humanos indica que no hay derechos obvios. Las soluciones jurídicas
puntuales, las respuestas institucionales precisas son las únicas posibles y
deseables.
Cabe agregar, por último, que subyace un
elemento ético que es indispensable tener en cuenta para comprender el sentido
de vincular derechos humanos y medio ambiente, que convierte a cualquier
objeción de orden administrativo o burocrático en fácil y necesariamente salvable.
Este sentido ético esta dado por el valor y la dignidad que se da al hombre y
lato sensu, a la vida.
[1] OEA/Ser.PAG/RES. 1819 (XXXI-O/01), AG. San José de Costa Rica, 5 junio 2001. El presente trabajo adjunta copia de la resolución.
[2] World Bank, World Development Report 2000/2001; Attacking Poverty, World Bank, Oxford University Press; p23
[3] Banco Interamericano de Desarrollo, América Latina Frente a la Desigualdad, Progreso Económico y Social en América Latina, , Informe 1998-1999, Washington D.C. p.1
[4] Para PNUD, la pobreza es una brutal negación de los derechos humanos y ello elimina la errónea noción de que el bienestar social, la educación, la salud y el empleo son favores o actos de caridad de los gobiernos y de los organismos internacionales, en beneficio de los pobres. La pobreza niega libertades, capacidades, derechos y oportunidades a las personas para tener una vida larga, creativa y sana, adquirir conocimientos, tener libertad, dignidad y respeto por sí mismas.PNUD, 2001 (www.undp.org)
[5] In December 1995, the General Assembly adopted resolution 50/107 proclaiming the First United Nations Decade for the Eradication of Poverty (1997-2006). In December 1996, resolution 51/178 laid down the theme for the Decade as a whole which is "Eradicating poverty is an ethical, social, political and economic imperative of humankind."
At the World Summit for Social Development, held in March 1995 in Copenhagen, Governments reached a new consensus on the need to put people at the centre of development.
[6] J. Almenares et al.,
“Critical Region: A Profil of Honduras” in in Healt and Climate Change (The
Lancet, London 1994)
[7] UNFPA, El estado de la Población Mundial, La salud y el medio ambiente (WWW.unfpa.org)
[8] UNFPA, El estado de la Población Mundial, La salud y el medio ambiente (WWW.unfpa.org)
[9] El Protocolo de San Salvador
entró en vigor el 16 de noviembre de 1999
[10] Artículo 11
1. Toda persona tiene derecho a vivir en medio ambiente sano y a contar con servicios públicos básicos.
2. Los Estados partes promoverán la protección, preservación y mejoramiento del medio ambiente.
[11] Así lo reflejan la mayoría
de las constituciones de la región que reconocen la importancia del medio
ambiente: la constitución de Bolivia de 1967 (artículo 137), la constitución de
Brasil de 1988 (artículo 225), la constitución de Chile de 1980 (artículo 19),
la constitución de Colombia de 1991 (artículos 8,49, 79,80,86 y 88), la
constitución de Cuba de 1992 (artículos 11 y 27), la constitución de El
Salvador de 1983 (artículo 69), la constitución de Ecuador de 1983 (artículo
19), la constitución de Guatemala de 1985 (artículo 97), la constitución de
Guyana de 1980 ( artículos 25 y 36), la constitución de Haití de 1987
(artículos 253 y 258), la constitución de Honduras de 1982 (artículo 145), la
constitución de México de 1917[11]
(artículo 25), la constitución de Nicaragua de 1987 (artículos 60 y 102), la
constitución de Panamá de 1980 (artículo 110), la constitución de Paraguay de
1967 (artículo 132), la constitución de Perú de 1993 (artículo 2 inc. 22), la
constitución de Uruguay de 1997 (artículo
47), la constitución de Costa Rica (artículos 46[11]
y 50[11]).
[12] UNFPA, El estado de la población mundial
[13] World Resources 2000-2001, People and Ecosystems, The Fraying Web of Life, UNDP,UNEP,WB,WRI p 14
[14] FNUPA; El estado del Mundo 2001
[15] Un excelente ejemplo de esto se encuentra en relación al
Eco-Turismo: Ecotourism where the
beauty and unspoiled quality of an ecosystem is marketed directly, may be
another incentive to conserve. In South Africa a private enterprise called Conservation Corporation negotiated with
farmers to return 168 km2 of their lands
to its original habitat and stock it with big game animals…The land is
now yielding $200-$300 per hectare annually from visitors fees instead of
$21-$68 from ranching or farmer, and
providing a biologically diverse resource to support the large game (Anderson
1996:207; Honey 1999:374) …For Costa Rica
tourism generated $654 millions in 1996. World
Resources 2000-2001, People and Ecosystems, The Fraying Web of Life,
UNDP,UNEP,WB,WRI pgs. 32-35
[16] Edward O. Wilson, The Bottleneck, Scientific American , febrero 2002.p.74
[17] José Juste Ruiz, Derecho Internacional del Medio Ambiente. Mc Graw Hill, Madrd, 1999, p.33
[18] Greening Industry: New Roles for Communities, Markets, and Governments" World Bank.
[19] Banco Mundial,Instrumentos de Mercado para la Política Ambiental en América Latina y el Caribe; Huber, Ruitenbeeck, Seroa da Motta. Banco Mundial.1998
[20] FNUPA, el estado del mundo 2001, ( www,fnupa.org)
[21] Una sociedad sumergida en el desasosiego, la desesperanza y la inseguridad, es un factor que compromete seriamente la estabilidad democrática. La democracia no puede afianzarse mientras grandes sectores son excluídos de la economía y la sociedad. Si la institucionalidad democrática no tiene como pilar el bienestar social, se desavanecen las condiciones para alcanzar un desarrollo económico sostenible. La desigualdad atenta contra el crecimiento económico al reducir los mercados internos, generar incertidumbres y alejar los capitales y créditos. PNUD, 2001 (www.undp.org).
[22] Fatma Zohra Ksentini, Derechos Humanos y Medio Ambiente, Informe Final de la Relatora Especial, [de ahora en más Informe Ksentini] O.N.U. Doc. E/CN.4/Sub.2/1994/9, Julio 6, 1994,
[23] Entre ellos el Centro de Derechos Humanos y Medio Ambiente (CEDHA)
[24] ÜNDP, www.undp.org
[25] The World Bank, Partnerships for Development, 2000, pgs.195-201
[26] World Development Report 2000/2001, Attacking Poverty, Published for the World Bank, Oxford University Press.
[27] “By linking poverty alleviation and sustainable development, the Bank is focusing on finding ways to ensure that economic growth does not come at the expense of the world's physical and ecological systems or the world's poor (WB, 2002)”
[28] www. worldbank.org
[29] achieve a sustainable basis for health for all; to provide an environment that promotes health; and to make all individuals and organizations aware of their responsibility for health and its environmental basis.”
[30] Adriana Fabra, A REVIEW OF INSTITUTIONAL DEVELOPMENTS AT THE INTERNATIONAL LEVEL, BACKGROUND PAPER No. 3, Joint UNEP-OHCHR Expert Seminar on Human Rights and the Environment14-16 January 2002Geneva
[31] The CHELAC project is part
of the WHO initiative for the protection of children’s environmental health. It
will benefit from the long lasting cooperation that PAHO has developed with
countries of the region and the existing infrastructure: This project will join
efforts and be coordinate with existing PAHO undertaking to improve Children’s
Environmental Health in Latin America and the Caribbean
[32]Las citas de los documentos
de la OMC son traducciones no-oficiales.
[33] Hannah Arendt, citada por Celso Lafer en “La reconstrucción de los derechos humanos” Fondo de Cultura Económica, México 1988
[34] Ian Johnson y Kseniya Lvovsky Informe especial del Banco Mundial: Una doble carga
[35] unfpa, El Estado el Mundo, 2001…
[36] idem
[37] idem
[38] idem
[39] idem
[40] Cental America holds the record as the region with the highest pesticide use per year, amounting to 2 kg per person a year. In consequence, the quantity of acute poisoning due to pesticides is also high in the region, often surpassing 6000 cases annually. Central America, it is estimated that 4 million people involved in agricultural activities are potentially exposed to pesticides.
WHO, , Children’s Environmental Healt in Latin America and the Caribbean, Pesticides, (www.cepis.ops-oms.org)
[41] . In some countries, up to 45% of pesticide poisoning cases occur in children. In industrialized regions, major concern exists about chronic pesticide exposure. A large number of children, suffer the effects of lead poisoning or play and live near hazardous waste sites. In these areas, breeding places of disease vectors add important biological risk factors
WHO, , Children’s Environmental Healt in Latin America and the Caribbean, Pesticides, (www.cepis.ops-oms.org)
[42] WHO, Children’s Environmental Healt in Latin America and the
Caribbean
[43] unfpa, El estado del mundo 2001
[44] Convención de los derechos del niño,
[45] UNEP, ENVIRONMENTAL REFUGEES, at i (1985)
[46] Cícero Bley Jr. Ciencia Hoje vol. 25 n148, 1999
[47] La discriminación ambiental ocurre cuando determinados sectores de la población, especialmente los más vulnerables, asumen una carga desproporcionada de los efectos de la degradación ambiental. Working Paper, Discriminación Ambiental, Jorge Daniel Taillant,Centro de Derechos Humanos y Medio Ambiente,Noviembre 2000
[48] Michael J. Kane, Promoting Political Rights to protect the Environment, The Yale Journal of International Law, Volume 18, Number 1, pgs.389-390
[49] Es que el DMA presenta “dificultades epistemológicas y jurídicas” que no han sido resueltas” siendo una de estas la existencia y titularidad de derechos subjetivos.Juste Ruiz, op.cit., pgs.5-6
[50] Alexandre Kiss, Définition et nature juridique d’un droit de l’homme à l’environnement, en Environnement et droits de l’homme, Pascal Kromarek, directrice de publication, 1987
[51] Michael R. Anderson, Human Rights Approaches to Environmental Protection: An Overview in Alan E. Boyle & Michael R. Anderson, Eds., Human Rights Approaches to Environmental Protection 1-4, 21-23 (1996)